Nadia Gomez

Nadia Gómez primera mujer en conseguir un oro en el Mundial sub 21 de karate en modalidad kumite

«Al saltar al tatami me imaginaba que mi padre me gritaba: ‘Vamos bicho’»

Apasionada de las pizzas con mucho queso, el fútbol -es forofa del Barcelona- y la lasaña de su madre. Así se define Nadia Gómez Morante (Santander, 1997) la primera mujer en conseguir una medalla de oro en el Mundial sub 21 de karate en modalidad kumite que se celebró el pasado fin de semana en Tenerife. La joven deportista aún está en una nube después de haber hecho historia, pero su carácter inquieto y luchador ya la empuja a plantearse nuevos retos.

-Después de conseguir una hazaña como esta, ¿cuál es la siguiente parada que se plantea?

-Ahora me voy al Campeonato de España sub 21 y espero hacer un buen papel. El año que viene, en abril, hago ya los 21 años y el reto que tengo para cuando acabe en esta categoría es meterme en la senior como sea. Y quiero ganar el Campeonato de España. Sé que es complicado, pero yo no lo veo imposible. El año pasado ya me convocaron, debuté con ellos y quedé segunda en el Campeonato del Mediterráneo Senior. Me encantó verme en el podio.

-El karate será deporte olímpico en Tokio 2020 ¿Tiene intención de preparse para asistir a las olimpiadas y traer la medalla a España?.

-Me encantaría, pero en esta ocasión no, va estar muy complicado. Ya hay un ránking de selección senior en el que yo ahora mismo no estoy. Pero para las siguientes olimpiadas yo sí que me lo propongo. Estoy preparada y además en 2024 tendré una edad muy buena para competir.

El karate me hace feliz, el día que no sea así será el día que deje este deporte

-¿Cómo le picó el gusanillo por este deporte y no por otro más convencional?

-Empecé en una actividad extraescolar del colegio. La verdad es que siempre he sido muy deportista y muy activa. No paraba. Probé varios deportes, entre ellos futbito y ballet. Pero poco a poco fui descartándolas y me quedé con el karate, que me apasiona.

-Comenzó con esta disciplina muy joven, con apenas cuatro años. ¿Siente que ha sacrificado o dejado de lado partes de su infancia por el Karate?

-Momentos de mi niñez no, pero sí que igual con 15 años cuando mis amigos se iban a dar una vuelta por Santander o los fines de semana de fiesta, a mí me tocaba viajar, competir y viajar de nuevo para volver a casa. Pero yo estaba feliz y contenta de poder ir a competir. Y también he tenido tiempo libre del que he disfrutado. No me quejo de nada.

El día de mañana mi ilusión es volver a Santander y montar un gimnasio

-¿Cuando dejó de ser un hobby y pasó a ser algo más serio, a dedicarse a ello de lleno?

-Cuando pasé de hacerlo en el colegio a hacerlo en un gimnasio. Empecé a conocer la competición y ví que se me daba bien. Eso fue con unos 14 años, y a los 16 ya gané el Campeonato de España en Gandía. Estuve en dos gimnasios diferentes, primero el ‘Machin’ y después me cambié al ‘Bezana’, donde estoy federada hace ya tres años, aunque ahora, desde septiembre, entreno y estudio en Madrid

-Supongo que los entrenamientos son muy exigentes ¿Cuántas horas le dedica al día?

-Sí son muy duros. Calentamos todo el organismo corriendo y estirando mucho porque al final necesitas todo el cuerpo para la competición: cabeza, tobillos, rodillas… son muy anaeróbicos, todo potencia, fuerza, velocidad… Yo por ejemplo no puedo estar más de dos horas practicando porque sería excesivo.

«Mi inspiración soy yo misma. Ver mis logros me motiva para seguir adelante»

-Compite en una categoría de menos de 50 kilos ¿Cómo se cuida para manterner el peso ideal?¿Realiza algún tipo de dieta?

-Antes sí que hacía dieta, pero porque estaba en una categoría de menos de 48 kilos. Y lo pasaba mal, me costaba mucho porque me encanta comer, sobre todo la pizza con mucho queso y la lasaña de mi madre, ¡que es lo mejor del mundo!. Ahora mi peso normal es precisamente 50 kilos, quizá 51 porque estoy haciendo músculo aquí en Madrid, pero lo bajaré cuando compita de nuevo. También he aprendido a valorar la comida, sobre todo las verduras.

-¿Qué o quién le ha motivado más para luchar por este deporte y no cejar en el empeño hasta colgarse el oro?

-Creo que yo misma. A mí me empezaron a salir bien las cosas y me motivaba a mi misma cada vez que subía un escalón. Yo gané el Campeonato de Cantabria, después el de España y ahora el Mundial porque he tenido la mente fría y he creído en mí. Aunque sí que ver a mi madre o a mi padre con esa alegría que sentían al verme en el podium, me hacía sentir muy bien, y también feliz. La verdad es que el karate por ahora me hace feliz y el día que deje de ser así, lo dejare.

-Un recuerdo de competición que guarde con especial cariño…

-Seguramente el recuerdo de este Mundial. Recordar a mis padres en la grada llorando, todo el pabellón en pie, animando, incluso los espectadores de otros países… ha sido algo increíble. Nunca lo olvidaré.

-Diga cual fue el momento más duro que ha tenido que vivir.

– Cuando tenía 16 años gané el Campeonato de España y al año siguiente volví muy confiada a la competición, pero en la primera ronda me eliminaron y me tuve que ir a casa. Eso me supuso un bajón anímico que me duró casi un año.

-¿Tiene alguna superstición o rito antes de saltar al tatami?

-No. La verdad es que no creo en nada de eso, pero sí me gusta hablar conmigo misma en voz alta antes de competir. Me animo yo sola, y me digo: «Vamos que tu puedes». Me doy golpes en las piernas y en la cara para salir más despierta y ‘echada p’alante’; y sobre todo me imagino la voz de mi padre gritándome: «¡Vamos bicho!» que es lo que siempre me decía y entonces pienso: «Cabeza, corazón y valor» y con eso salgo relajada y a por todas.

– Cuando se retire usted de la competición ¿Qué tiene pensado para su vida profesional?

-Quiero retirarme lo más tarde posible. A los 30 o 32 años. Aunque sé que para esa edad tendré que estar ya trabajando. Me gustaría hacer las oposiciones a magisterio por la rama de educación física. Y otra ilusión que tengo el día de mañana, es montar un gimnasio en Santander.

 

eldiariomontanes

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

tres × cinco =