Sankukai

Sankukai, 40 años de kárate

El club zaragozano celebra cuatro décadas volcado en la enseñanza de este arte marcial. Este sábado festeja el aniversario con una gala en el World Trade Center.

“¡Oss!”, saluda el alumno de kárate a su maestro. Una expresión japonesa que se pronuncia siempre al entrar y salir del tatami como muestra de respeto y cortesía. Un gesto que se viene repitiendo desde hace 40 años en un pequeño gimnasio de Zaragoza, que se levanta en el barrio de La Delicias. El Club Sankukai festeja cuatro décadas volcado con la enseñanza de este arte marcial que, para orgullo de sus fundadores, le ha regalado un relato de recuerdos, imágenes en blanco y negro y color, historias de modestos practicantes y hasta campeones de Europa y del mundo, y vitrinas pobladas de trofeos de sus alumnos más ejemplares.

El Sankukai ha hecho del kárate una doctrina para generaciones de ciudadanos de la capital, pero también ha sabido aportar a sus alumnos ese gen competitivo que le ha llevado a convertirse en uno de los referentes en la matería en Aragón. La entidad deportiva tiene motivos para celebrar. Este sábado va a realizar, en el World Trade Center de Zaragoza, un gran evento “con el objetivo de unir a todo el que en algún momento pasó por nuestro dojo a lo largo de estos 40 años”.

“Hemos creado un museo de memoria histórica, con recopilación de imágenes y de artículos de las distintas décadas con la evolución del kárate en Aragón y el club, haciendo constancia también de los logros deportivos. La inauguración será a las 17.30. Luego hay una gala deportiva con siete ejercicios (19.00 a 20.45) y el broche se pondrá con la cena de gala”, explica Santiago Velilla Martínez.

El entrenador es hijo de Santiago Velilla Fuentes, pionero del adoctrinamiento del kárate y maestro de campeones. Nombre propio en el Sankukai como Fernando Pérez, Antonio Gutiérrez y José Luis López Leri ‘Tobi’, cuatro “grandes amigos” y fundadores de un gimnasio que nació en octubre de 1977 “con una clara vocación de enseñanza”. Entonces, el kárate era una actividad novedosa , que incluso llegó a estar prohibida. Pero Zaragoza presumía de ser la pionera en el país con estos embajadores.

“Nuestra idea era crear una escuela para impartir esos valores que van tan unidos a nuestro deporte. Respeto, disciplina, esfuerzo, constancia, humildad… Era un kárate bastante tradicional. Sí se salía a competir, pero no con tanta intensidad como ahora en la élite. Entonces, ni me imaginaba que llegaríamos a cumplir 40 años”, relata López Leri quien, con 73 años, sigue abriendo día a día su gimnasio para impartir sabiduría. “No sé hacer otra cosa. Me encanta estar rodeado de gente y me encanta ver a los chicos entrenar”, añade.

El maestro Nanbú fue el fundador del estilo de la escuela del Sankukai. Una filosofía que se mantiene intacta desde el primer día: “Trabajo, trabajo y trabajo”, resalta Santiago Velilla Martínez. El técnico lleva actualmente el peso de las clases y del equipo de competición, que ha colocado al club como uno de los más laureados de España. Unos logros que enumera Velilla Martínez y que empezaron en los años 80, con Yolanda Dutrey y Miguel Dalmau (actual alcalde de Utebo), que sumaron los primeros éxitos internacionales. Una década después destacaron en kumite José Luis Garrido, Jesús Yuste, David Díez, Virtudes Serrano y Gemma Izaguerri -en kata-, como medallistas europeos, siendo las dos últimas plata en la Copa del Munod, lo que supuso un salto cualitativo en la entidad.

Con el nuevo siglo, y en la presente década, las alegrías las han aportado Estefanía Vázquez y Teresa Muelas, que se hicieron con la triple corona continental y el bronce mundial en kata. Y las selecciones de kata cadete-júnior campeonas de Europa en Moscú (Laura Esteras, Pilar Bravo, Amalia Galindo ) y Turquía (Raquel Laporta, Amalia Galindo, Estefanía Vázquez). Sin olvidar a Babakar Seck, Sami Ennkhaili (ambos bronce continental en kumite), Guillermo García (bronce europeo y mundial de kata)… Aunque, actualmente, la joya en el tatami del Sankukai sea Raquel Roy, tres veces campeona de Europa y un oro mundial en kata, instalada en el ‘top 15’ del ranquin sénior.

Los bancos de madera del vestuario, el olor del tatami y los ‘karategis’ blancos siguen estando presentes día a día. Como cuando vio la luz el Sankukai en 1977. “Disfrutamos de nuestra obra. La mayor satisfacción es ver cómo han crecido los niños a los que iniciamos en el kárate, cómo este deporte se pasa de generación en generación. La cantidad de personas que dan vida a este gimnasio. Es una sensación maravillosa”, concluye José Luis López Leri.

 

 

heraldo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

seis − 1 =