Las siete obras de arte de Cristina Ferrer

Las siete obras de arte de Cristina Ferrer

La del Samyd logra su séptima medalla del circuito mundial y se fija como siguientes objetivos el Europeo y el Campeonato del Mundo

«La clave es la confianza en una misma». Así define Cristina Ferrer sus éxitos. La karateca ibicenca, que consiguió el fin de semana su séptima medalla en el circuito mundial, tiene por delante un año ilusionante con el Europeo y el Mundial, que se celebra en Madrid, como principales objetivos. Ferrer destacó que aparte de la confianza «hay otras cosas». «No me conformo», apuntó la deportista, que siempre quiere «mejorar». Por ello, desde hace tiempo trabaja con un preparador físico y un psicólogo que le ayudan a llegar en la mejor forma posible a las citas.

Desde que en 2012 lograra su primera medalla en categoría sénior, los triunfos han ido llegando, incluido un subcampeonato del mundo por equipos. Es en los torneos de la Premier League donde más ha destacado la ibicenca. Son seis las medallas obtenidas en estas citas. Las logró en París (oro en 2016 y bronce en 2012 y 2017), Estambul (plata en 2015) y Almere (plata en 2015). A éstas hay que sumarles el bronce cosechado el año pasado en Toledo, en la categoría Serie A, que hasta esta temporada tenía el mismo valor que los de la Premier League. Actualmente, en estos últimos sólo pueden participar las 64 mejores del mundo y aportan más puntos para el ranking global.

En estos años, Ferrer tiene claro que ha cambiado. «He madurado mucho. Soy mayor y a la hora de competir controlo más cosas. Antes era más impulsiva. Tengo más cabeza, me cuido más… Vamos, lo que significa madurar», explicó. Esta evolución es la que le está permitiendo cosechar buenos resultados y la que le pondrá en mayo con opciones de medalla en el Europeo que se celebrará en Serbia. «Es complicado. Hay que llegar en buen momento y tener un poco de suerte. Como se suele decir, hay que estar ahí. Las opciones existen y tengo que seguir trabajando», señaló Ferrer.

EL MUNDIAL

Para la karateka que compite en la modalidad de kumite y en la categoría femenina de -61 kilogramos, la cita más ilusionante tendrá lugar en noviembre. El Mundial tendrá lugar en Madrid, por lo que la del Samyd podrá pelear por la medalla individual que le falta ante su público. «Es muy emocionante, una gran motivación, pero también mucha presión. Aún queda mucho para ponerse a pensar en ello», explicó.

Todavía más tiempo tendrá que pasar para que pueda cumplir otro de sus sueños, el de ser olímpica. En Tokio 2020, el karate será una de las disciplinas que se dispute. Está en el horizonte y faltan más de dos años, pero Cristina Ferrer reconoce que uno de sus objetivos es competir allí. Mientras, sigue saboreando su séptima medalla del circuito mundial entre Premier y Serie A, esa séptima obra de arte que firmó en Dubái el domingo.

 

 

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