Deportistas en primera línea contra el coronavirus

Deportistas en primera línea contra el coronavirus

La pandemia les ha llevado a estar en la primera línea del auxilio, de la ayuda, del servicio a los demás. La crisis del coronavirus ha dejado sus deportes en barbecho y ha provocado que pusieran más el acento en sus profesiones. Son la karateka y policía Laura Palacio, la jueza de línea y enfermera Iragartze Fernández y el jugador de rugby y empresario de la restauración Héctor García. Son tres ejemplos ilustrativos de un buen puñado de deportistas que durante estas semanas están colaborando en la medida de sus posibilidades para acabar con esta situación. Son días en los que se entrenan menos o lo hacen confinados. Jornadas en los que piensan más en los mayores y en los niños que en sus rivales o en su preparación. El deporte como toda la sociedad se encuentra patas arriba pero está peleando.

Laura Palacio, campeona de Europa de kárate y policía

“Los ancianos nos dijeron:’Cuidaros vosotros’”

Laura Palacio (33 años) rezuma energía, positividad y entusiasmo. Madrileña afincada en Tenerife, la campeona de Europa de kárate en modalidad kumite ha vuelto a la calle en estas semanas para ejercer su profesión de policía. “Antes del coronavirus mi trabajo consistía en ir a escuelas para explicar los peligros de las drogas y del bullyng. Con el coronavirus salimos todos los agentes a la calle para intentar facilitar las cosas a los sanitarios, para asegurarnos que el abastecimiento llegara a las tiendas”, explica.

Aunque sobre todo a ella y su grupo les ha tocado estar pendientes de los mayores. “Vamos a residencias a ayudarles, a ver lo que necesitan y a intentar que ningún amigo de lo ajeno, por ejemplo, se haga pasar por un sanitario para robarles o hacerles daño. También hemos ido a los centros comerciales para advertir a la gente mayor que tenga cuidado, que no se fíe ni de nada ni de nadie”, se extiende. Precisamente en una de estas residencias vivió un episodio que le llegó al corazón. “Una pareja de ancianos nos decían que ellos estaban ahí protegidos, que nos cuidásemos nosotros. Me pareció superbonito como ellos se preocupaban de los de fuera y cómo nos hablaron”.

Admirada también está por el reconocimiento diario que se hace a la labor de los profesionales que están en primera línea. “Me encanta como a las siete (ocho en la península) nos aplauden a los sanitarios, a los policías y a la gente que estamos ahí intentando ayudar”.

Lo cuenta y a la misma vez da las gracias. Como se las da a los más pequeños. “También hemos ido a algunos cumpleaños para intentar hacer un poco más felices a los niños. Las caritas de alguno de ellos cuando les hemos felicitado es para mí lo mejor de mi trabajo”.

Palacio cree que en general el mensaje de que hay que quedarse en casa ha calado. “Los primeros días fueron más complicados pero la mayoría de personas ha entendido qué tiene que hacer para salir antes de esta situación”.

La coyuntura no ha hecho que abandonara su preparación, más relajada eso sí por el aplazamiento de los Juegos Olímpicos. “Cuando se decidió por un lado sentí tranquilidad. Todavía no tenía la plaza porque nos faltaban algunos torneos internacionales y el preolímpico pero teníamos el desasosiego de no saber si serían este año o no y esto te genera nerviosismo. Ahora confiamos en poder competir en igualdad y en volver a prepararnos a fondo para dentro de un año. Para el kárate es nuestra oportunidad de estar en los Juegos. Entran en Tokio en el programa olímpico y muy difícilmente estará mi deporte en París 2024”.

Su preparación, confinada en casa, ha cambiado. “No tengo tatami, pero el COE, Go Fit y la fundación Trinidad Alfonso nos van a mandar material y también nos van a proporcionar asesoramiento psicológico. Además, mi marido es mi entrenador y estamos trabajando otros aspectos como la elasticidad y la técnica de piernas”. Aunque ahora lo primero es ayudar.

lavanguardia

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